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Contrastaremos las promesas casi fraudulentas hechas por los fabricantes de suplementos
nutricionales para deportistas, acerca de los beneficios generados por el consumo de suplementos
de L-Glutamina, para el aumento del desarrollo muscular y para evitar el catabolismo muscular favoreciendo la recuperación post esfuerzo, con la evidencia científica real, veremos cómo existe un vacío legal y a nivel de los organismos reguladores de los sistemas sanitarios, a la hora de controlar los verdaderos alcances de estos productos, ya que dichos entes solo controlan los posibles efectos a nivel de toxicidad, pero no se encargan de verificar de que estos productos realmente logren los efectos que prometen, permitiendo de esa forma que muchas personas ingieran grandes cantidades de suplementos
, que literalmente no les generan casi beneficios, ya que son pocos los que realmente hacen lo que dicen, pero prácticamente ninguno logra generar una mejora del rendimiento y el desarrollo muscular, en la medida que aseguran hacerlo, determinando que la relación costo beneficio en el 90% de los suplementos
deportivos sea bastante mala.
La glutamina es un aminoácido que puede sintetizarse en el organismo a partir de otros aminoácidos tales como la valina, la isoleucina o el ácido glutámico.
Se la considera un “aminoácido esencial condicionado” o semi-esencial, ya que si bien no está dentro del grupo de los esenciales, en algunas condiciones tales como estrés, traumatismo graves, infección, sobre entrenamiento, etc. cuando su consumo excede se síntesis, se convierte en esencial, y en éstas ocasiones, ciertas partes del organismo demandan tanta cantidad de glutamina, que el organismo no es capaz de sintetizar lo suficiente. En los mamíferos en general, los niveles fisiológicos de glutamina rondan los 650 micromol/l.
La mayor parte de las fuentes proteínas contienen cantidades apreciables de glutamina, los alimentos con un mayor contenido en glutamina son los productos lácteos, la carne, los maníes, las almendras, la soja, el pavo y las alubias.
La glutamina es el aminoácido libre más abundante en el tejido muscular (60% de los depósitos de aminoácidos libres).
Cuando entrenamos de forma realmente intensa se produce un déficit energético que hace que la glutamina se produzca a expensas de otras proteínas críticas implicadas en la contracción muscular.
Esta puede agotarse en el músculo aunque las hormonas de estrés aumenten su producción muscular, pues la utilización de glutamina por parte del cuerpo supera a la capacidad muscular de sintetizar dicho aminoácido.
El organismo tiene prioridades y la principal es recuperar el balance energético perdido por el gasto realizado durante el esfuerzo, de manera de asegurarse el correcto funcionamiento de todos los sistemas vitales (Sistema Nervioso, Sistema Circulatorio, Sistema Respiratorio, Sistema Endocrino, Termorregulación, además del sistema inmune, linfático, o digestivo, etc.). Los aminoácidos que se encuentran en el organismo no van a utilizarse en este momento para la síntesis muscular, sino que tienen otras prioridades tales como sintetizar el glucógeno necesario para el funcionamiento de todos los sistemas antes mencionados, y glutamina por ser un nutriente muy valioso para las células del sistema inmunológico y las células epiteliales del tracto intestinal.
Funciones de la Glutamina Producida por nuestro cuerpo
Newsholme (2003) y colaboradores han propuesto que los aminoácidos glutamina y glutamato, deberían ser considerados tan importantes como la glucosa, para el mantenimiento y promoción de la función celular. Junto con el glutamato, la prolina, la histidina, arginina y ornitina, comprenden el 25% de la ingesta de aminoácidos y constituyen la “familia del glutamato” de aminoácidos. Es un sustrato de la síntesis proteica por lo que sus funciones metabólicas son múltiples:
-Precursor del crecimiento muscular;
- Interviene en el balance ácido-base en el riñón, es sustrato para ureogénesis -En el hígado; sustrato para la gluconeogénesis hepática y renal;
-Combustible oxidativo para el intestino (REEDS, 2001) y para las células del sistema inmune;
-Participa en el transporte de nitrógeno entre tejidos;
-Es precursor de la síntesis de neurotransmisores y nutrientes cerebrales, pues atraviesa la barrera hematoencefálica, e
-Interviene en la utilización de glucosa y puede ser convertido en el aminoácido L-ácido glutámico; puede convertirse en glucosa, sin que aparezcan modificaciones en los niveles de insulina plasmática; contribuye a la recuperación del glucógeno muscular luego del entrenamiento (VARNIER, 1995; VAN HALL, 2000);
-Interviene en la cicatrización de heridas, promoviendo el crecimiento de fibroblastos; ayuda a la recuperación post-traumática; e
-Es precursor de la síntesis de ácidos nucleicos, e interviene en la síntesis del glutatión (para una revisión, ver ROTH, 2002).
Veamos cuales son las promesas de los fabricantes de suplementos
nutricionales con el aporte de L-Glutamina, a cambio de nuestro dinero:
Ellos dicen que:
“Durante décadas, los investigadores se han ido quedando cada vez mas fascinados por las numerosas e importantes aplicaciones de la suplementación con aminoácidos. Los deportistas, por su parte, ya no tienen dudas sobre la importancia de estos “ladrillos” de la síntesis proteica para lograr mayor masa muscular. Ahora bien, pocos aminoácidos han conseguido lograr la popularidad y la consideración de un aminoácido en concreto: la GLUTAMINA, la cual puede considerarse como “la madre de todos los aminoácidos”.
Para los culturistas la L-Glutamina junto con la Taurina se considera casi esencial, siendo el 60% del total del pool de los aminoácidos del músculo.
En condiciones de deficiencia de Glutamina debido a un requerimiento más elevado de lo normal (ejercicio muscular intenso), el catabolismo proteico y particularmente del músculo esquelético aumenta, aunque una suplementación con L-Glutamina puede invertir este proceso.
De hecho, la glutamina ayuda en tantas cosas y favorece a tantos sistemas corporales que no utilizarla podría considerarse un caso de “irresponsabilidad fisiológica”. ¿El consejo de los fabricantes y demás integrantes del mercado del Fitness, y del Fisicoculturismo?, toma Glutamina todos los días. Sus ventajas son enormes”.
Estas son las funciones atribuidas por fabricantes, vendedores de suplementos
nutricionales, entrenadores, Místers Olympia, y seudos Gurús del mudo del Fitness y el Fisicoculturismo, muchos de ellos de prestigio internacional y con varios libros a sus espaldas, a la L-Glutamina aportada por vía oral, diciendo que dicho Aminoácido consumido de esta forma es capaz de:
Prevenir la pérdida muscular en momentos de estrés oxidativo (Efecto anti catabólico), y también evitar los efectos catabólicos del uso de glucocorticoides en casos de lesiones
Favorecer la síntesis proteica, Incrementado la Masa muscular magra.
Aumentar la concentración de L-Alanina, L-Citrulina, L-Histidina y L-Arginina y mejorar también de forma notable la absorción de BCAA o Aminoácidos Ramificados por parte de los músculos, lo que también favorecería la recuperación y crecimiento de nuevas fibras musculares.
Elevar la concentración de Hormona de Crecimiento y de bicarbonato.
Potenciar el sistema inmunológico.
Hacer que mejore el papel fundamental que ocupa la glutamina en el metabolismo de los diferentes órganos y tejidos.
Mejorar la hidratación de la fibra muscular, aumentando el agua intracelular y creando una hinchazón celular, efecto llamado “Cell Swelling”, que hace que el volumen de los músculos crezca y se vean mas llenos, por el incremento del agua intracelular, favoreciendo de esta manera el anabolismo proteico.
Realizar un importante aporte de fuentes de energía para el cerebro
Convertirse en glucosa sin que aparezcan modificaciones en los niveles de insulina plasmática
Contribuir a la recuperación de glucógeno muscular tras el entrenamiento
Intervenir en la cicatrización de heridas
Ayudar a la recuperación post traumática.
Colaborar en el tratamiento auxiliar en el control del peso corporal
Hablan de que es una promesa terapéutica en el tratamiento del Alcoholismo (dicen que ha demostrado ser muy eficaz para controlar la necesidad de alcohol en los alcohólicos y para proteger las células de los efectos nocivos del alcohol)
Colaborar con los aminoácidos Glicina y Cisteína para la síntesis del Antioxidante hidrosoluble más abundante en el interior de las células: el Glutatión
Ser muy eficaz en el tratamiento de úlceras pépticas.
La realidad es que:
Al día de hoy, 15 de diciembre del año 2011, no he visto (luego de un largo tiempo de búsqueda e investigación), ni un solo estudio científico realizado en las condiciones necesarias para que pueda considerársele como tal, que asegure de forma contundente e irrefutable que la L-glutamina suministrada en forma exógena por vía oral, aporte beneficios significativos para mejorar la recuperación de los traumatismos post esfuerzo del tejido muscular, ni tampoco para evitar el catabolismo muscular, ni favorece de forma significativa la recuperación de las fuentes de energía (glucógeno), y mucho menos de que actué como inductor para el desarrollo muscular, cosas que si es capaz de hacer la glutamina producida de forma endógena.
El problema es que lo que está en duda, no es la función de la Glutamina endógena en todas estas funciones antes descritas, sino la capacidad de asimilación por parte de nuestro sistema muscular de la glutamina aportada vía oral.
Muchos de los efectos antes mencionados a nivel terapéutico, y a nivel del sistema inmunológico, si que han sido evidenciados, en tratamientos incluso en unidades de tratamientos intensivos, y también de personas quemadas, pero el hecho es que estas personas estaban en estados realmente críticos, con unos déficits de este aminoácido muy marcados, y además tampoco surtió efecto en el 100 % de las personas a las que se les suministro, simplemente, mejoro el porcentaje de personas que superaron la fase crítica, con respecto a aquellos a los que no se les suministro en un 20% a un 30 %, pero tampoco está totalmente demostrado que fuera solo por la ingesta de glutamina.
Para justificar dicho aporte a través de los suplementos
que ellos comercializan, los fabricantes descontextualizando el entorno fisiológico en el que actúa la Glutamina afirman que: La Glutamina puede sintetizarse en el organismo a partir de otros aminoácidos tales como el ácido glutámico, la valina o la isoleucina (lo cual es verdad). Pero en casos de enfermedades (si), entrenamiento intenso (no está claramente determinado) o estrés, ciertas partes del organismo demandan tanta cantidad de Glutamina que el organismo no es capaz de sintetizar suficiente cantidad. En esos casos, la suplementación con Glutamina marca la diferencia. Dejan ver que de hecho, este aminoácido se utiliza en numerosos hospitales de Europa como nutrición post-operatoria, quitando de contexto la información aportada por ellos.
Dicen que La suplementación con Glutamina previene también la pérdida de masa muscular (Lo cual no está comprobado en personas con una dieta adecuada y en buen estado de salud, ya que además entre el 85% y el 90% de la glutamina ingerida vía oral se queda en los intestinos en las células o sea que la administración de L-Glutamina según recientes estudios científicos tiene graves problemas de absorción. Sí, la absorción vía oral no supera el 10% o 15% ya que el resto de la L-Glutamina es utilizada por el intestino, cuando el suplemento de L-Glutamina es en comprimidos que retardan su absorción y aportan mucha cantidad de excipientes, se agrava este problema llegando incluso en algunas personas que no los digieren a salir tal y como han entrado.
Además aseguran que, a pesar de que la mayor parte de las fuentes proteicas, contienen cantidades mensurables de Glutamina, debido a la rápida velocidad con que nuestro organismo procesa este aminoácido, incluso los atletas que sigan una dieta hiperproteica, necesitan de una suplementación adicional.
Lo que realmente se sabe al respecto:
Glutamina efecto anticatabólico y potenciador del desarrollo muscular
Al comenzar el ejercicio, los intermediarios del ciclo de los ácidos tricarboxílicos (TCAI) aumentan hasta cuatro veces, y la velocidad de flujo del TCA, y por lo tanto del metabolismo oxidativo, puede estar limitada por la concentración de intermediarios del ciclo. La dramática disminución de glutamato intramuscular al inicio del ejercicio, en correlación con un aumento intramuscular de alanina, sugiere que el glutamato es un importante precursor que conduce al anabolismo (anaplerosis) (BOWTELL, 2002).
Sin embargo otro estudio ha demostrado que a pesar de que la suplementación con glutamina una hora antes del ejercicio es capaz de incrementar el pool de los TCAI: citrato, malato, fumarato y succinato (aprox. 85% del total del pool de intermediarios del TCA), luego de 10 min de ejercicio de moderada intensidad, no se vio alterada la capacidad de resistencia, ni se evidenció una reducción en la utilización de fosfocreatina (PCr), ni una disminución de la acumulación de lactato durante ese período inicial de ejercicio, con lo cual los autores sugieren que al inicio del ejercicio, la producción de energía no se halla limitada por el tamaño del pool de TCAI, sino por otro factor, posiblemente la disponibilidad de O2 muscular, o la liberación de grupos acetilos al ciclo TCA, que tal vez se requiera ejercicio más intenso para mostrar dicha limitación.
A la luz de fuertes evidencias existentes, el rol fundamental de la glutamina está relacionado con la síntesis de proteínas, importante para los atletas que entrenan sobrecarga. De hecho, ROWBOTTOM (1996) sugirió que los niveles de glutamina pueden ser un buen indicador de sobreentrenamiento. Es decir, atletas que se encuentran sobreentrenados generalmente tienen bajos niveles de glutamina concomitantemente con altos niveles de cortisol (PETIBOIS, 2002). De hecho, HICKSON (1995) ha demostrado que la glutamina previene directamente la degradación de proteínas contráctiles musculares inducida por cortisol.
Durante el ejercicio prolongado, los aminoácidos de cadena ramificada (AACR) como leucina, isoleucina, valina, y la glutamina son más captados por el músculo que por el hígado con el objeto de contribuir al metabolismo oxidativo.
La fuente de estos AA para el metabolismo oxidativo muscular en el ejercicio es el pool de AA del plasma, que es restituido a través del catabolismo de las proteínas globales del cuerpo. Sin embargo, dado que la oxidación de AACR y de glutamina en el músculo puede exceder la disponibilidad de los mismos, estos AA pueden declinar durante ejercicios
prolongados.
En los esfuerzos realizados en ejercicios
, ya sean de aceleración a alta intensidad o prolongados de resistencia, los niveles plasmáticos de AACR y glutamina se reducen, mientras se incrementan los niveles de triptófano. Dichas alteraciones son la base de la hipótesis de la fatiga central, ya que el triptófano libre y los AACR compiten por entrar al cerebro por la vía del mismo transportador de AA.
A nivel molecular, se ha determinado que la glutamina previene la pérdida de una proteína muscular específica llamada cadena pesada de miosina (HICKSON, 1995) que determina las propiedades contráctiles de los músculos esqueléticos.
Se sugiere además que cuando descienden los niveles de glutamina en los músculos esqueléticos también disminuye la síntesis proteica; contrariamente, se dice que cuando aumenta el nivel de ese aminoácido, también lo hace la cantidad de proteína sintetizada en el músculo, ya que la glutamina tendría un efecto anabólico, inhibiendo la degradación de proteína endógena y estimulando su síntesis a nivel de todo el cuerpo. Esta asociación glutamina muscular/síntesis proteica, también se ha querido extrapolar a los humanos.
A pesar de ello, existe un estudio (OLDE, 1999) cuyos resultados muestran que la disminución de los niveles de glutamina plasmática y muscular no poseen efectos en el recambio (turn over) de proteínas del cuerpo en su conjunto, o sobre la cinética proteica del músculo, por lo tanto es poco probable que la concentración de glutamina sea el principal factor regulador de la síntesis proteica muscular.
Hay varios estudios que sugieren que una suplementación oral de glutamina podría ayudar a los atletas a prevenir algunos de los síntomas del sobreentrenamiento, sin embargo, un estudio (ANTONIO 2002) concluyó que la ingestión a corto plazo de glutamina no mejora la performance en el levantamiento de pesas de hombres entrenados.
En síntesis, el nivel de glutamina en el músculo esquelético está relacionado con los niveles proteicos internos de diversos tejidos. El ejercicio intenso por períodos prolongados puede causar una disminución en los niveles sanguíneos de glutamina, asociado con el sobreentrenamiento y otros estados catabólicos. Además hay fuertes evidencias que demuestran que el mantenimiento de niveles elevados de glutamina intramuscular es esencial para prevenir el desgaste muscular (para una revisión, ver HOLECEK, 2002). Sin embargo un estudio ha señalado que la suplementación intravenosa con glutamina extra, agregada a una mezcla de otros aminoácidos, no estimula la tasa de síntesis proteica (ZACHWIEJA, 2001).
Un estudio llevado a cabo en el año 2002, pone en duda la relación existente entre glutamina e inmunosupresión, ya que la concentración intracelular de glutamina no estaría comprometida cuando los niveles plasmáticos se ven disminuidos post ejercicio.
Recientes resultados de investigaciones con ingestión de glutamina han demostrado que, a pesar de que la concentración plasmática de glutamina permanece constante durante y luego de ejercicio extenuante, la suplementación con glutamina no suprime la disminución post ejercicio en la inmunidad celular (experimentos in vitro), incluyendo el bajo número de linfocitos y la proliferación deteriorada de los mismos y otros.
Se concluye que, a pesar de que la hipótesis de la glutamina podría explicar la inmunosupresión relacionada con otras condiciones estresantes, como trauma y quemaduras, la concentración de glutamina plasmática no parece jugar un papel en la inmunosupresión inducida por el ejercicio (HISCOCK, 2002).
Ademásse intentó demostrar que el síndrome del sobreentrenamiento podría ser susceptible de mejora a través de la glutamina, potenciando el sistema inmunitario y favoreciendo la recuperación (Rowbottom et al). Las investigaciones de Parry-Billings en el Centro Médico Olímpico de Londres con 40 atletas de competición, comprobaron como el sobreentrenamiento causaba una bajada de las concentraciones de glutamina en sangre.
Otro estudio interesante halló que la suplementación con grandes cantidades de glutamina en ratas no se traducía sorprendentemente en un aumento de la glutamina plasmática. La razón es que el tejido epitelial del intestino es el principal usuario de la glutamina para su propio alimento, por lo que la administración por vía oral no tiene ningún tipo de efecto positivo para el deportista, ya que la glutamina no alcanza el torrente sanguíneo. (Shewchuck et al.)
Si esta no alcanza el torrente sanguíneo, no puede ser utilizada en la Gluconeogenesis, que se realiza en el hígado, para producir el glucógeno que demandan todos los sistemas de nuestro cuerpo durante el ejercicio físico intenso, y tampoco puede ser distribuida a los músculos.
No todo es tan negro, Rol de la glutamina en la recuperación del glucógeno muscular tras el entrenamiento
La glutamina también puede contribuir a la recuperación del glucógeno muscular luego del entrenamiento, después de que hayan disminuido o se hayan agotado los niveles de glucógeno. En un estudio llevado a cabo en Italia, se descubrió que la ingesta de glutamina con un polímero de glucosa, promueve la acumulación de glucógeno en hígado y músculo esquelético. Se observó que los niveles de glucosa sanguínea aumentaron enormemente después de la ingestión de glutamina sola y del polímero de glucosa (aproximadamente un 70% más que al inicio, a los 30-45 minutos tras la ingestión), y la conclusión más importante observada en este estudio fue que la glutamina resultó tan efectiva como la solución de polímeros de glucosa para aumentar el glucógeno muscular después de que éste se agotó por causa del ejercicio. La ingestión de polímeros de glucosa produjo una gran elevación de los niveles de insulina que duró 30-90 minutos, mientras que la glutamina no ejerció efectos sobre los niveles de insulina.
Este estudio sugiere que tomar una comida rica en proteína y una suplementación de glutamina es un potente estimulante de la resintiesis del glucógeno muscular. Por otra parte se ha demostrado que la ingestión de glutamina con una solución de glucosa promueve el almacenamiento de carbohidratos, no sólo en el músculo, sino también fuera del mismo, siendo el hígado, el sitio más factible de depósito (BOWTELL, 1999).
Glutamina y el control de la Glucemia.
Los aminoácidos interaccionan con el metabolismo de la glucosa tanto como sustratos carbonados, y también reciclando los carbonos de la glucosa, vía alanina y glutamina. Al respecto, es muy notable que este último aminoácido, pueda convertirse en glucosa sin que aparezcan modificaciones en los niveles de hormonas plasmáticas.
Un estudio demostró la importancia de la glutamina como regulador de la gluconeogénesis (síntesis de glucosa) (VARNIER, 1995; PERRIELLO, 1997). Utilizando pacientes humanos, los investigadores descubrieron que la infusión de glutamina resultaba en una conversión de glutamina en glucosa, sin que se produjeran cambios ni en los niveles de insulina ni de glucagón, las dos hormonas reguladoras de los niveles de azúcar sanguíneo.
Se postula que la conversión probablemente se produzca en los riñones, no en hígado, y al no producir incrementos en los niveles de insulina, no produce tampoco efectos lipogénicos (acumulación de grasa), sin embargo los mecanismos aún no se conocen con exactitud, lo cual requerirá futura investigación.
Cuando se le añadió Glutamina a la dieta alta en grasas de animales severamente hiperglucémicos, por dos meses, se vieron atenuados la ganancia de peso, la hiperglucemia y la hiperinsulinemia. (OPARA, 1996). Los mecanismos aún no se han dilucidado, aunque podría explicarse a través de la conversión de Glutamina en glutamato, el cual se encuentra participando tanto del metabolismo de las proteínas como de los carbohidratos.
Se ha asociado la administración de glutamina con un mejor control de la glucemia mediada por insulina. La glutamina es el sustrato primordial para la neoglucogénesis en el hígado, intestino y riñón. Parece ser que la administración de glutamina mejora la sensibilidad a la insulina y se suprime la neoglucogénesis intestinal. Estos hallazgos aunque positivos son limitados en Humanos y por el momento, no permiten determinar de forma contundente la eficacia real de la glutamina sobre la resistencia a la insulina.
Glutamina y el Aparato Digestivo
La glutamina es el combustible principal para el enterocito y es necesario para el mantenimiento de la estructura del intestino tanto en estado normal como en estado de estrés Diversos estudios realizados en animales de experimentación han mostrado que un suplemento de glutamina previene la atrofia de las vellosidades del intestino y la traslocación bacteriana, condiciones estas asociadas con la nutrición parenteral.
Teóricamente, en pacientes con síndrome de intestino corto, la administración de glutamina, junto con una dieta adecuada, mejora la absorción de nitrógeno, carbohidratos, agua y sodio, por lo que también ofrecería un mayor efecto en la reducción de la diarrea.
En la enfermedad de Crohn diversos estudios han mostrado tener una leve reducción de la permeabilidad intestinal cuando se añadía un suplemento de glutamina oral en la dieta. La administración local de dicho aminoácido ayudaría a mejorar los síntomas asociados con la inflamación de la mucosa en pacientes con colitis ulcerosa.
Los estudios realizados en humanos ofrecieron, no obstante resultados diferentes y contradictorios. No se hallaron cambios significativos en las células inmunes intestinales ni resultados concluyentes en pacientes con intestino corto.
Diversos autores como Cardona Pera concluyen que la indicación de la glutamina para evitar la traslocación bacteriana debería reservarse para enfermos críticos, aunque no está clara la significación clínica de esta mejora de la permeabilidad intestinal.
Glutamina y el Glutatión
Una de las más importantes características de la glutamina es que juega un papel crucial en el metabolismo del Glutatión. Welbourne ha demostrado que la producción de Glutatión a nivel renal está limitada por la Glutamina, mientras que Hong y colaboradores mostraron que la Glutamina intravenosa mejora el contenido de Glutatión en el hígado.
Por último, Rose y colaboradores demostraron que suplementos
orales de glutamina mantiene o induce los niveles intracelulares de Glutatión a nivel del aparato digestivo, hígado y músculo.
La glutamina es uno de los precursores del glutatión, que se encuentra en concentraciones elevadas en las células de los mamíferos y que es el neutralizador endógeno de radicales libres de oxígeno más potente que se conoce.
La depleción de glutamina se asocia a una disminución de los niveles intracelulares de glutatión, no está claro que su reposición se consiga aportando glutamina exógena.
La taurina desempeña un papel importante en la captación de oxidantes clorados y tiene un efecto osmorregulador celular.
La administración de glutamina podría mejorar la capacidad de quelar radicales libres de oxígeno e incluso de inhibir la expresión de la sintetasa de óxido nítrico inducible (irnos), aunque los estudios experimentales han revelado datos contradictorios.
Glutamina y cuidados críticos
El trauma múltiple, quemaduras y la sepsis producen alteraciones en la totalidad del organismo y en el metabolismo de la glutamina. La respuesta hormonal e inflamatoria que acompaña a este tipo de enfermedades causa una movilización de aminoácidos desde el músculo esquelético para proveer energía y apoyo a la inflamación, a la respuesta inmune, al reparto tisular y a las diversas funciones del organismo.
La glutamina es el principal aminoácido liberado en estos casos, al mismo tiempo que se incrementa su captación por el tracto intestinal, tejido linfoide, hígado y riñón, lo que contribuye a una deficiencia de la misma.
En este apartado es donde mayor consenso hay en los distintos estudios realizados, en los que la glutamina presenta, en mayor o menor grado, una mejora significativa.
En pacientes con trauma de tipo quirúrgico que reciben un suplemento de glutamina en la nutrición parenteral han visto reducido su estancia en UCI, y presentan una significativa mejora en la supervivencia
Estudio sobre los porcentajes de supervivencia a seis meses de pacientes con aporte de glutamina en la nutrición parenteral
42 de ellos reciben glutamina en la nutrición parenteral
42 de ellos no reciben dicho aporte en la nutrición parenteral
Resultado del Grupo con aporte de Glutamina 57%
Resultado del Grupo de Control sin aporte Glutamina 33%
Glutamina y el sistema inmune
Los estudios que evalúan en humanos el papel de la glutamina en la respuesta inmune ponen de manifiesto un incremento significativo en el número de linfocitos totales, CD3, CD4 y CD8, mediante el aumento de la síntesis de ADN. Sin embargo, otros estudios no demuestran una variación significativa en la producción de citokinas y de FNT.
Efectivamente, se concluye que existe un mejor balance nitrogenado, una menor tasa de infecciones y una reducción de la estancia hospitalaria en los pacientes que recibieron suplemento de glutamina.
Glutamina en la Oncología
Este es, sin duda, el efecto menos corroborado, ya que la práctica totalidad de ensayos clínicos realizados (básicamente en animales ) no han obtenido diferencias significativas.
Diversos trabajos han demostrado los efectos beneficiosos de la glutamina sobre la mucosa del intestino antes y durante una radiación intestinal, incrementando la proliferación de las criptas celulares y mejorando la integridad del aparato digestivo. La tolerancia a la quimioterapia puede verse mejorada con mínimo daño al aparato digestivo.
La glutamina es también el principal combustible para tumores de rápida proliferación. Algunos estudios han declarado que un suplemento de la misma, apoya al metabolismo de dicho aminoácido presente en el organismo, mejorando la producción de glutatión, y “posiblemente” disminuyendo el crecimiento del tumor mediante un incremento de la actividad de las células natural killer.
Estos efectos contrastan con las conclusiones realizadas por investigadores como Zieger en este campo, donde se observa que dicho suplemento no aporta ningún dato concluyente por lo que las conclusiones son deficientes.
Mención especial merecen los estudios realizados por el hospital universitario de Kansas en 1999 para evaluar la disminución de los efectos adversos de la quimio y la radioterapia en pacientes sometidos a trasplante de médula ósea. El estudio, randomizado (aleatorio) y a doble ciego, realizado por 35 pacientes con aporte de glutamina en la nutrición parenteral, y 31 que no la recibieron, no ofreció los resultados esperados, ya que no se observo beneficio alguno de dicho aporte tanto en trasplantes alogénicos como auto génicos (siendo éstos los que, teóricamente, estarían más predispuestos a una mejora de resultados).
Estabilidad de la Glutamina en la nutrición Parenteral y contraindicaciones
La adición de L – glutamina como tal a la nutrición artificial (parenteral o enteral) presenta problemas de estabilidad. El factor limitante viene representado por la estabilidad físico-química de dicho aminoácido soluble en agua pero inestable por la hidrólisis del grupo amida, degradándose a ácido pirroglutámico y amonio. Debido a esta inestabilidad, las presentaciones de este aminoácido como tal para nutrición parenteral son en forma de polvo, dispuestas para su disolución previa a la administración.
Dicha disolución es estable durante 24 horas, la osmolaridad y el pH se mantienen inalterados durante 48 horas desde el inicio del ensayo, la mezcla permanece homogénea (referido al aspecto macro – microscópico ) durante las primeras 48 horas, rompiéndose las fases de la emulsión a los 7 días.
Para resolver el problema de la estabilidad y debido a la necesidad de conseguir preparados estables para su comercialización, se sintetizaron di péptidos de glutamina, como la L- alanil- L- glutamina y la L- glicil -L- glutamina.
La administración en nutrición artificial de di péptidos de glutamina se ha mostrado segura en los estudios clínicos realizados, aunque en este aspecto, la experiencia clínica es limitada por ser de utilización reciente. Las contraindicaciones más importantes son:
Pacientes con alteraciones hepáticas graves ya que están predispuestos a la acumulación de metabolitos tóxicos de la glutamina.
Insuficiencia renal grave, ya que puede existir disminución de la eliminación de amonio y ácido glutámico
Niños y embarazadas, por falta de experiencia.
CONCLUSIONES:
La decisión de utilizar una ayuda ergogénica
Pasos/procedimientos a seguir para la toma de la decisión final:
¿Es segura?: Determinar si el uso de la L-Glutamina, produce efectos secundarios a corto o largo plazo donde se puede afectar la salud de la persona. La seguridad del procedimiento ergogénico es más importante que el beneficio derivado.
Usualmente las dosis utilizadas de suplementos
de glutamina son de 40-50 mg por kilogramo de peso corporal y día, y se recomienda ingerirla con el estómago vacío (para evitar la competencia con los otros aminoácidos de la dieta por los transportadores, lo cual puede debilitar su efecto) más de una hora antes del entrenamiento, y/o luego del entrenamiento para frenar el catabolismo derivado de los altos niveles de cortisol, provocados por los bajos niveles de glucógeno muscular.. Las investigaciones han demostrado que se pueden consumir cantidades considerables de glutamina sin efectos secundarios ni toxicidad. De hecho, los estudios demostraron que hasta 57 gramos diarios
de glutamina intravenosa no produjo efectos secundarios, mientras que dosis orales de hasta 21 gramos diarios
tampoco presentaban ningún efecto clínico o bioquímico secundario (evidentemente, estas son dosis utilizadas en investigación, y se ha visto que más allá de 25g, no es posible absorberse).
¿Es efectiva?: Es difícil determinar la efectividad de la L-Glutamina, a través de los hallazgos publicados de experimentos de laboratorio y de campo ya que muchos de ellos no poseen controles rigurosos, o no han sido realizados sobre una cantidad de población en humanos, y en relación directa a los efectos producidos por el ejercicio físico intenso.
De sus múltiples aplicaciones teóricas, únicamente ha mostrado (Que no es lo mismo que demostrado) tener cierta aplicación en la prevención de enfermedades infecciosas en pacientes con enfermedades críticas que reciben nutrición parenteral.
No se ha podido demostrar su utilidad en el resto de posibles aplicaciones antes mencionadas por lo contradictorio de los resultados de los distintos ensayos.
Deben realizarse estudios clínicos mejor diseñados (los realizados hasta la fecha se han hecho con un número muy reducido de pacientes y en la mayoría de los casos con animales de investigación) para tener información suficiente antes de administrar suplementos
de glutamina en la suplementación nutricional.
La glutamina puede ser importante en humanos aunque quizás no esencial incluso en enfermos críticos. Hay datos insuficientes, por lo contradictorio de los distintos resultados obtenidos, sobre los que basar una conclusión real.
No existe suficiente evidencia científica para plantear su utilización indispensable como suplemento nutricional para el aumento de la masa muscular, y/o la prevención del catabolismo muscular, en personas que entrenan con sobrecarga, teniendo en cuenta, además, el sustancial incremento de los costes, sin la obtención del beneficio buscado.
No existen estudios con rigurosidad científica que demuestren de forma contundente, que sea beneficioso el aporte por vía oral de este aminoácido en una persona sana. Los requerimientos de glutamina de nuestro cuerpo, son producidos por el mismo, y la capacidad de absorción por esta vía es muy limitada.
No se descarta que en un futuro pudiesen encontrarse formas de estabilizar la glutamina y lograr que atraviese la mucosa intestinal, y que a partir de ahí, observaríamos si es distribuida al tejido musculo esquelético.
Tampoco se ha demostrado de manera clara que la glutamina aumente el sistema inmunitario como argumentan las empresas que venden este producto.
De momento los estudios que investigan si la glutamina puede incrementar la actividad inmunológica en los deportistas no son demasiado alentadores, aunque hay ciertos estudios basados en muestras poblacionales muy pequeñas, que muestran beneficio, y otros que no.
Desde luego, no ha sido documentada ninguna investigación en la que algún deportista de cualquier modalidad se haya beneficiado de la suplementación con glutamina. No existe ningún estudio en el que ningún tipo de atleta haya mejorado algún registro, fuerza, o aumento de tejido muscular.
Los argumentos esgrimidos por los medios de comunicación afines a la industria, entre los que abundan el incremento de la masa muscular, mayor recuperación, aumento de fuerza… son basados en la más pura invención y tergiversación de los estudios, sin ningún estudio en absoluto que pueda avalar dichas informaciones.
Por ahora podemos decir que el único beneficio que podría generar la ingestión de glutamina, relacionada con el entrenamiento con cargas es la de ayudar a reponer el glucógeno, consumido por el esfuerzo, a través de la transformación de este aminoácido en glucógeno, ya sea en el hígado o en los riñones.
Cardona D. La administración de la glutamina y sus dipeptidos en la nutrición parenteral. ¿Qué enfermos son candidatos? Nutr Hosp 1998 Jan-Feb. 13(1):8-20.
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Síntesis proteica y Glutamina, Lecturas, Educación Física y Deportes, Revista Digital Revista Digital – Buenos Aires – Año9 – N° 59 – Abril de 2003Lic. María Fernanda Insúa Bióloga Celular, Lic. Karina Fuks Nutricionista.
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yo estoy tomando glutamina y la verdad que en lo del aparato digestivo, en cuanto a resfriados y recuperacion muscular me va bastante bien, hay cosas que no sabia y he leido aqui y la verdad que no es por nada pero a mi me funciona bastante bien vamos que podeis decir...lo has leido por ahi y ya piensas que funciona pero hay cosas que no sabia y que si me funcionan de verdad como es lo del aparato digestivo y los resfriados, en cuanto a lo de recuperacion y demas no os lo puedo asegurar porque la tomaba para ello y to creo que si funciona pero puede ser que como yo pensaba que funcionaba pues sea todo psicologico
Muy interesante gracias!! La verdad es que a la hora de la suplementación para el entrenamiento, siempre tienes la duda, primero de que te esten dando lo que realmente dicen, y segundo de que realmente esas substancias sirvan para algo y esten aportando algo realmente util a tu cuerpo.
Pero bueno, supongo que pasa con casi todos los productos alimenticios. Las autoridades sanitarias unicamente se ocupan de que lo que se vende no sea toxico pero poco mas...
Pues timo o no timo yo la tomo y a mi me funciona, comoquiera que sea, suplemento o placebo, tomo una toma antes y otra después de entrenar y además taurina dividida en tres tomas de 500 mg una de ellas antes de entrenar.
Con una buena alimentación no tiene porque darse ese catabolismo, a parte de que en caso de consumir algo de musculo es casi inapreciable, y si es de forma continuada lo notarías a largo plazo. Seguro que es más el efecto psicológico que otra cosa.